miércoles, 21 de septiembre de 2016

La diversión

Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
1 Corintios 10:7
Mas espera tú un poco para que te declare la palabra de Dios.
1 Samuel 9:27
El matemático y filósofo Blaise Pascal escribió: «Lo único que nos consuela de nuestras miserias es la diversión, y sin embargo es la mayor de nuestras miserias. Esto nos impide especialmente pensar en nosotros, y hace que el tiempo pase de forma imperceptible. Sin la diversión nos aburriríamos, y esto nos motivaría a buscar una forma más seria de salir de la situación. Pero la diversión nos distrae y nos conduce poco a poco a la muerte».
¡Cuántas distracciones y actividades se proponen hoy en día! El mundo es un gran patio de recreo donde cada uno busca lo que más responde a sus deseos. Nos apasionamos por un tema, luego nos aburre, buscamos otra cosa, y así sucesivamente. ¿Por qué esta actividad febril que va en aumento? Porque el hombre vive sin Dios y busca su propia satisfacción en lo que el mundo puede ofrecer. Se agita para obtenerlo, busca la diversión, y esto le impide pensar en Dios y ver su estado a la luz divina. ¡Su atención se desvía de lo fundamental!
Sin embargo Dios nos pide que estemos preparados para ir a su encuentro (Amós 4:12). Entonces, tomémonos el tiempo para hacer el balance con él. Detengámonos para escuchar lo que quiere decirnos: “Dios... ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30), porque todos pecaron. También ofrece el único medio para salvarnos: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31).
Jeremías 51:1-32 - 2 Corintios 10 - Salmo 106:28-31 - Proverbios 23:24-25

sábado, 3 de septiembre de 2016

¿Cuánto tiempo le queda?

He aquí, diste a mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti.
Salmo 39:5
«¿Cuánto tiempo le queda por vivir? Descargue el test, dese prisa, la vida es corta». Con estas palabras se nos incita a descargar un juego en nuestro ordenador para que al mismo tiempo recibamos una publicidad.
Este anuncio nos interpela. Primeramente porque, por un motivo comercial irrisorio, esconde una gran verdad con respecto a la existencia humana: nadie en la tierra puede saber con exactitud cuánto tiempo le queda por vivir, sino solo Dios, quien conoce el final de algo antes de que empiece (Isaías 46:10).
Luego porque, recordando la brevedad de la vida, nos aconseja no perder el tiempo. Pero, ¿para hacer qué? ¿Para divertirse y distraerse cada vez más?
No, ¡hay algo mucho más importante! Lo más urgente es ponerse en regla con Dios, si todavía no lo ha hecho. Todo ser humano necesita reconciliarse con su Creador, pues se convirtió en enemigo de Dios al desobedecerle y hacer su propia voluntad. Pero Dios quiere que todos los hombres sean salvos, por ello invita todavía hoy a cada uno a encontrar en la persona de Jesucristo a su Salvador. “No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). A aquel que cree en Jesucristo y en su sacrificio en la cruz, Dios le da la vida eterna.
“Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más” (Isaías 45:22).
Jeremías 35 - 1 Corintios 11:1-22 - Salmo 103:6-12 - Proverbios 22:17-19